El café Geisha entra a Panamá de la mano de Don Pachi Estate, una finca centenaria

11 de Diciembre de 2019 4:09pm
Redacción Excelencias News Panamá
Pachi State

Francisco Serracín es el dueño del cafetal Don Pachi Estate, la primera finca que sembró el grano en la zona en 1873: sobre los orígenes de la variedad Geischa, icono de la caficultura en Panamá, conversó este productor de café con Excelencias.

Nos puede comentar sobre la historia del comienzo de los cafetales por su padre.

Nosotros somos una familia con 146 años dedicados de manera ininterrumpida al mundo del café, mi tatarabuela fue la primera mujer de nuestra familia que inicio con la caficultura, fue la primera mujer además de tener una finca titulada en Boquete en el año 1873.

¿De dónde es usted?

Mi tatarabuela era una india Dorasque, una etnia que ya no existe, lamentablemente desapareció, pero ese título de propiedad que mantenemos nosotros era de la Gran Colombia, ni siquiera era en aquella época de la República de Panamá, y a los largo de 146 años nos hemos dedicado al sector cafetalero.

Mi padre en el año 1963 introduce la variedad Geisha a este país que hoy se ha convertido en todo un ícono, en la punta de lanza de la caficultura de este país.

¿De dónde trajo las semillas?

De Costa Rica, de un centro de investigación que simplemente la tenía como parte de un parque varietal.

A mi padre inclusive, sus colegas en Costa Rica, él era investigador, se burlaban un poco de él, le decían Pachi tu estás loco, ¿para qué te vas a llevar Geisha para sembrar en Boquete? si es una planta de porte alto, no produce mucho, se muere con mucha facilidad porque tiene un sistema radicular muy pobre, tienes que ser esclavo de ella, pero lo que es peor aún, es un café que no sabe a café.

En aquella época era resistente a la roya del café, hongo que todavía no había en Panamá y que entró al país posteriormente en el año 85, y era resistente, allí  al Ojo de Gallo,  que es otro hongo que ataca frecuentemente a los cafetales, sobre todo en estas áreas tropicales.

¿Y en qué año plantó por primera vez?

1963 y no es hasta 40 años después cuando me toca a mí en una cata de varietales puros descubrir las características organolépticas de esta variedad y a partir de allí pues se difunde en el mundo de los cafés especiales la noticia de que hay un café con estas características, se participa en un evento de cata en la Asociación de Cafés Especiales en Estados Unidos y gana la competencia y es allí donde entonces se catapulta la variedad Geisha que desde el año 2004 y hasta hoy día ha venido reafirmando sus características y sus condiciones de calidad como el café más exótico y caro del mundo.

Pero en el 63, me imagino que fue la única persona que trajo la semilla por primera vez.

Si.

¿Y a partir de ahí la vendió o cómo fue?

No, mi papa fue el fundador del programa de café del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.

Mi papa de un kilo que trajo, medio kilo lo sembró en su finca y el otro medio kilo lo repartió entre muchos productores en Boquete.

Algunos de estos productores  lo mantuvieron, otros lo desecharon, al final solamente había dos fincas, nosotros Don Pachi Estate y Hacienda la Esmeralda que teníamos Geisha como tal ubicada en una parcela.

Un varietal puro y que le dimos la connotación que se generó en el año 2004 y que a partir de ese momento fue el aporte que nuestra finca Don Pachi Estate hizo al mundo de los cafés de especialidad, pero fuera de ello también aportamos nosotros en el aspecto de los micro lotes de café.

No era que no existieran los micro lotes en el mundo del café,  ya habían pero se tenían que comprar a través de brókeres, a través de estos compradores de café que tenían en sus bodegas existencia y que los micro tostadores se lo tenían que comprar a ellos.

Con nosotros surgió el tema de comprarlo directamente en origen, entonces fuimos nosotros los creadores de ese concepto para los micro tostadores,  porque en la finca nuestra teníamos en aquel momento 9 varietales puros y llegaron en el 2005 los compradores,  preguntando no solo por el Geisha.

Entonces les expliqué que teníamos Borbón, Typica, Caturras, Geisha, Pacamaras, los Mundo Novo, preguntaron entonces ¿si los podíamos recolectar por separado y procesarlos?

Respondimos que por supuesto que sí, pero eso iba a incrementar su precio porque es un manejo completamente diferenciado y eso nos permitió crear la estructura de los micro lotes, que no solamente nos benefició a nosotros económicamente sino a todos los productores de café del mundo, porque un micro tostador podía entonces llegar a origen y comprar café de varios productores, consolidarlo en un solo contenedor que hasta ese momento no se hacía, solamente se exportaban lotes completos para un destino determinado y con nosotros y los micro lotes, los tostadores podían poner en un contenedor café de 20 productores.

¿Cuántas hectáreas tienen ustedes?

Tenemos 67 hectáreas que en el mundo del café no es nada, pero para Panamá si es una finca relativamente grande.

¿A qué altura?

1500 metros.

Siempre el Geisha debe estar a partir de 1300, ¿no?

De 1500, sí señor.

Pero hay Geisha plantado a partir de 1200 y pico de metros, ¿no?

Si, lamentablemente las características organolépticas del mismo no son las mismas, el grano tiene unas condiciones y unas características muy pobres, no brilla.

O sea, ¿de 1500 a 1800 sería lo ideal?

O más, si se puede porque mientras más altura, el comportamiento es mucho mejor, es mucho más brillante, sus características son más fuertes, más intensas, entonces es importante que los productores sepan que de 1500 para arriba es la altura adecuada.

¿Cuántos premios internacionales tienen?

No lo sé, muchos porque ha sido un café que cada vez que sale al ruedo pues siempre se distingue.

¿A dónde exportan?

Exportamos, principalmente a Asia, Europa, Estados Unidos y muy recientemente a Suramérica.

Son fundadores, creadores o introductores de la marca aquí físicamente en el país. ¿Tienen una finca turística en la que puedan mostrar toda esta historia a los turistas que vengan a Panamá?

Si, nosotros realizamos coffee tours

¿Pero no tiene hospedaje?

No, no tenemos hospedaje, mantenemos una alianza estratégica con el Hotel Hacienda Los Molinos para hospedar a nuestros clientes y de allí entonces los llevamos a la plantación y los llevamos a ver los procesos.

¿Considera que sería oportuno en un seminario gastronómico dentro del mismo Panamá, organizar una cata test de café?

Fíjese que para mí es realmente importante el proceso educacional, generar educación, para mi es lo más importante, educar a nuestros consumidores es algo que debemos nosotros impulsar, hace escasamente tres meses atrás precisamente haciendo los molinos, hicimos el primer almuerzo armonizado con bebidas de café.

La gente tiene la costumbre que el café es al desayuno, de pronto u cafecito a media mañana en la oficina o en la tarde y caliente y no, el café tiene diversas formas de presentación y esas formas de presentación y los métodos de extracción fueron los que utilizamos nosotros para entonces acompañarlo con algunos platos.

Fueron 4 tiempos, 4 bebidas, 3 de ellas frías, una caliente y al final, un licor que hemos desarrollado de Geisha con 24% de alcohol como un digestivo y realmente fue todo un éxito porque teníamos la idea de que con 30 personas era más que suficiente, al final fueron 35 y los que estaban allí nunca imaginaron que se podía dar esa armonización entre la comida y el café.

¿Quién recoge su café?

Nosotros tenemos como aliados estratégicos a la etnia Ngobe Bugle por muchísimos años nuestros compañeros Ngobe son los que nos aportan, normalmente son familias, las mismas familias año tras año llegan a la finca, los hemos visto crecer en nuestra finca y son los que nos recolectan nuestra producción.

 

 

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